sábado, 28 de mayo de 2016

Falta de mantenimiento.

Encantada de participar por primera vez en el concurso de blogs de iAgua, una excusa maravillosa para escribir una nueva entrada.
Les rogaría que se tomen este apartado como una humilde opinión pues cuento con los dedos de una mano mis años de experiencia en una empresa del sector del agua. Aun así, creo que he aprendido mucho, sobre todo, he aprendido a poner en práctica toda laformación conseguida años atrás. Con esta corta trayectoria, que espero siga creciendo, me atreveré a publicar las siguientes consideraciones.
Para este artículo me basaré sobre todo en los peligros relacionados con la falta de inversión en mejoras o mantenimiento de una red de distribución de agua para consumo humano en una población. Comenzamos:
Desde mi punto de vista, una de las peculiaridades de las empresas encargadas de la gestión del agua en una población es, como sucede en algunos otros casos, básicamente la integración de los departamentos que la constituyen y, por supuesto, una formación avanzada desde la que el equipo debe partir. De esta manera, el conjunto será capaz de tomar decisiones correctas sujetas a las realidades de cada departamento, podrán enfrentarse a los problemas y solventarlos de manera eficaz, sin dejar nunca en el olvido los casos tratados, hayan o no tenido éxito.
Considero que estas premisas básicas son el camino correcto para la gestión de un bien tan necesario que está sometido a singulares características y debilidades. Un recurso tan importante como frágil.
Partiendo de esto y sabiendo que el agua es un elemento dinámico y por supuesto vital para el ser humano, debemos tener en cuenta los peligros a los que se enfrenta el recurso. Muchos de estos riesgos, como no podía ser de otra manera, están directamente relacionados con la conservación y renovación de las infraestructuras. La falta de inversión en la mejora o mantenimiento de las instalaciones es un peligro tan real como actual en numerosas poblaciones de España.
Existen cuantiosas consecuencias negativas debido a la falta de mantenimiento en una red de distribución de agua como pueden ser; turbidez alterada en el punto de grifo del consumidor, color o sabor indeseados, registros erróneos en los cálculos de caudales o consumos debido al deterioro del interior de las tuberías, la consecuente disminución del diámetro por incrustaciones, corrosión, detrimento en el rendimiento de las bombas que afectan a la calidad del servicio al ciudadano…por comentar algunas.

Pero además existen peligros provocados por la falta de mantenimiento y algunos de ellos pueden ser:
- Las posibles fugas en la red de abastecimiento, debido a la falta de resistencia de tuberías antiguas. Las fugas no sólo originan la pérdida del recurso y daños materiales de alto valor económico, sino que también pueden dar lugar a fenómenos de sifonamiento en periodos de depresiones posibilitando la entrada de agua del exterior. Estos fenómenos podrían ocasionar aumentos de la velocidad del agua  que causaran arrastre de sedimentos o desprendimientos de biofilm (biocapa). Este tipo de fenómenos pueden alterar las características organolépticas, físicas, químicas o biológicas del agua justo antes de la entrega al ciudadano. Un riesgo serio para la salud de la población. 
Con lo cual, datar, realizar seguimientos y conocer las características de una infraestructura de agua en las poblaciones, así como en cualquier punto del ciclo integral debería ser una prioridad en las empresas gestoras, que aunque parezca razonable, en algunos casos, no existe.
-Otro ejemplo son los materiales que forman la red y la edad de la misma que también pueden acarrear problemas con efectos inmediatos sobre la calidad de esta. Ciertos materiales antiguos que aun forman parte de redes de abastecimiento y sobretodo de instalaciones interiores de los edificios, como puede ser el Plomo. Éstos, sin duda, deben ser detectados y retirados en la medida de lo posible.
- La falta de mantenimiento de las válvulas o incluso el desconocimiento de su ubicación exacta, pueden provocar una lenta respuesta ante un problema, por ejemplo el intento de aislamiento de una zona afectada una vez declarada emergencia sanitaria.
- O la falta de revisión de hidrantes que ante un incendio dejen de dar el servicio necesario, con la presión adecuada. Ni que decir tiene la importancia del mantenimiento de los mismos.
Un plan de limpieza y desinfección de la red, un plan de mantenimiento preventivo, predictivo y correctivo, la obtención de medios necesarios para llevar a cabo renovaciones, la continua comunicación tan fluida como el recurso que pretendemos asegurar a la población y sobre todo el conocimiento de las debilidades de nuestras infraestructuras, son sin duda las mejores herramientas para mantener la calidad del agua y del servicio en las redes de distribución.
Por supuesto el desarrollo digital de tipo SIG, programas de análisis de sistemas o aplicaciones software de hidráulica son esenciales, sin olvidar que también deben ser el fiel reflejo de una realidad, y es difícil diagnosticar una realidad cuando no existen intervenciones. Debido a esto, el trabajo en campo tiene que ser previo, contínuo y detallado. Una vez más insisto, en que todos los departamentos de personal especializado deben, sin duda alguna, cooperar.
La falta de inversión en España, puede ser debido a la anteposición de otras necesidades (lo cual es un error común), es posible que se deba a la crisis que azotó al país no hace mucho tiempo, o porque estas infraestructuras (las redes de distribución) son casi invisibles o desconocidas a la población, o quizás sea por falta de un entendimiento integral de la gestión del agua a la hora de marcar prioridades.
La falta de mantenimiento de conservación y renovación de la red puede llevar al traste todo el tiempo, esfuerzo, y dinero que cuesta captar, potabilizar, y distribuir el agua. Pudiendo ocasionar pérdidas importantes, respuestas tardías ante emergencias, o problemas incluso más serios que con una actuación temprana podrían haber sido evitados. Es interesante tener en cuenta que con esta falta de mantenimiento  solo podremos asegurar el descontento y la desconfianza de la población a la hora de consumir el agua en sus casas.


martes, 5 de abril de 2016

El agua lo es todo

Quiero hacer de la primera gota,  una posible plataforma de debate, concienciación y opinión. Hace algunos años que trabajo en la gestión de la calidad del agua en mi ciudad, de forma que comenzaré hablando de lo que considero, un gran tesoro...allá vamos!


¿Conoces la palabra petricor? Cierra los ojos por un momento e intenta recordar el olor de las primeras gotas de lluvia cayendo sobre el suelo seco....................... ¿puedes sentirlo?. Ese olor tiene nombre, y es  petricor. 

Hace algunas semanas llegó  la primavera al hemisferio boreal para quedarse unos meses. ¿Has notado ya la primera gota en la cabeza?, ¡está lloviendo!. ¿Hace cuánto no te paras a observar la lluvia?, ¿a escucharla?. ¿También te pasa, como a mi, que si llueve duermes más y mejor? Tal vez sea por las bajas presiones que influyen en nuestra energía, o quizás se debe a que la lluvia es esperanza porque el agua lo es todo.

Existen zonas en el mundo con escasez de lluvia debido a las características climáticas, pero además, el calentamiento global está agravando la situación en puntos especialmente vulnerables.


                                                 

Imagina por un momento que el agua se acaba. ¿Qué pasaría?  La tv no lo cuenta, en los periódicos no viene nada al respecto, te invito a pinchar el siguiente enlace para descubrir un lugar donde ya está pasando. Click When the water end...

El lago Turkana se encuentra al este de África, en la frontera entre Etiopía y  Kenia. Este lago se abastece del Río Omo que ya no recibe el mismo aporte de agua que años anteriores, se está secando. De él dependen tribus de pastores semi- nómadas  que buscan agua para cuidar a los suyos y a su ganado.



La tribu pastora Mursi, cree que en el Rio Omo habita el espíritu de la vida. Su identidad ancestral está fuertemente ligada a él y ahora lo están viendo desaparecer.

La tribu Nyangatom cultiva en la ribera del río. Al bajar el nivel de éste no pueden recolectar grano, por tanto su ganado, su "base de economía" está desapareciendo y sus hijos pasan hambre.


                                              *Foto: Lourdes Botello

No hay agua y estas tribus se ven obligadas a desplazarse hacia el sur porque el lago se está retirando a Kenia.A medida que avanzan se encuentran así con otros poblados también ganaderos, como son los Turkana en Kenia, que en defensa de su territorio se han armado con machetes y rifles.  Los pastores luchan a  muerte si coinciden en el lago el cual recibe el 90% del agua del Río Omo. Ya no hay agua, ya no hay paz.



                                                      *Foto: CNS/Siegfried Modola, Reuters

Lo más inexplicable de todo, es ver que no tienen herramientas para sacar o acarrear agua, una simple bomba manual o una polea, una manguera...Será que no tienen nada... ¿Cómo pueden entonces armarse con AK 47 ¿quien les proporciona las armas?¿quién obtiene beneficio de este conflicto?

Este es el precio que deben pagar por vivir en equilibrio con la naturaleza que destrozamos los que vivimos completamente fuera de ella.

AYÚDAME A RESPONDER SI TE APETECE:

¿Cuál crees tu que podría ser la solución? ¿recuerdas haber vivido alguna sequía?. ¿Conoces las causas del calentamiento global?
Con los desgraciados bombardeos de estos últimos años por parte de radicales hemos aprendido que el dolor de las pérdidas se intensifica con la cercanía geográfica. Nos duelen nuestros vecinos algo más, pero ¿crees que falta mucho para que comiencen en paises no tan lejanos como Etiopía y Kenia las guerras del agua?.


"La fuente de la plaza Mayor de Chillarón del Rey, a menos de una hora de Guadalajara, lleva desde junio sin verter agua. Los vecinos aseguran que un hilo fino es lo único que sale de los grifos de sus casas a partir de las ocho de la tarde, hasta que los camiones cisterna regresan con el nuevo día. Han dejado secar el césped de la piscina municipal, a la que algunos acuden a ducharse. Julián Palomar, alcalde (PSOE) de este municipio, reconoce que muchos días les salva el agua que el alcalde del pueblo vecino de Durón (PP) extrae para Chillarón. En los pueblos alcarreños de la cabecera del Tajo el agua no entiende de política, pero es a los que más salpica"
El verano de 2015 se recordará como en el que se reabrió la guerra del agua, que tanta cola ha traído desde los años noventa y de la que nadie se acuerda cuando el año hidrológico es fructífero. El detonante en esta ocasión ha sido doble: por un lado, la escasez de agua y el estado de las reservas; por otro, los cambios de gobierno de las principales comunidades autónomas implicadas. Tanto la Comunidad Valenciana, que es adonde se dirige el agua trasvasada del Tajo, como Castilla-La Mancha, han pasado a estar gobernadas por el PSOE.  Manifestaciones, notas de prensa, y pueblos y coches empapelados, son las armas para que se escuche el ‘¡Basta ya!' al trasvase. www.elconfidencial.com



domingo, 3 de abril de 2016

Hola!


Para este nuevo proyecto, este blog, me gustaría copiar un texto que escribí en 2014, creo que puede ayudarme a presentarme a los lectores interesados, así que espero que les guste.
No dejen de navegar por aquí, serán ustedes siempre bienvenidos.




Recuerdo los veranos en Rota, y recuerdo que,  al llegar de la playa, llamaba a la puerta de la casa de mi abuela al son de "el cangurito gentil". Creo que es la única puerta a la que he llamado así en toda mi vida. La primera respuesta era de Annubis, una  lebrel italiano que creció conmigo, y que con sus uñas en el suelo, avisaba de que alguien venía. Después, una sombra que se acercaba al cristal opaco me abría la puerta y mientras me daba la espalda me decía "te habrás sacudido los pies ¿no?¨.

Era la hora de comer, cocinaba mi abuela, ¡que bien olía!. Otros ponían la mesa, otros veían la tele y a mi me gustaba mirarme en el espejo de la entrada. Siempre me han gustado los espejos. Recuerdo veranos en los que tenía que ponerme de puntillas para verme las cejas llenas de salitre y después de algunos años tuve que agacharme. Verano tras vereano me preguntaba delante de ese espejo cómo sería yo de mayor.


 Pero ¿cuánto de mayor? Creo que me refería a ahora que voy a cumplir 32.

Y ahora es cuando me gustaría poder volver a mirarme en ese espejo, que quién sabe dónde estará y decirte, niña pálida de ojos grandes y despistados,  que perderías muchas de las cosas que había en esa casa, a algunas de las personas también, me gustaría decirte que no sería fácil, que lo que cambia es lo que nos rodea, que tendrás que ser fuerte y frágil a la vez, que no podrás parar de aprender, que el tiempo es juez y verdugo, que el amor no lo salva todo pero casi, que la felicidad se puede tocar, pero el miedo también, y aun así debes permanecer tranquila, porque cuando seas mayor aun tendrás salitre en las cejas y arena en los pies.